sostenible

Araba sin esnea #ArabaEsnerikGabe

Desde el 15 de agosto era imposible conseguir la leche de las máquinas expendedoras de Arabaesnea. Tras mucha insistencia de las personas consumidoras esta misma semana se confirmaba el fin de la venta directa de esta leche tras 5 años de andadura. Era el final del camino de una apuesta de una decena de ganaderos alaveses por un producto que llevaba la leche directamente de la vaca al cliente, con la ventaja de no envasarse en cartones si no que era la persona consumidora la que llevaba el recipiente y elegía la cantidad de leche que quería consumir.

Esta nueva forma de consumir este producto, o la modernización del antiguo lechero que recorría los pueblos de la zona, surgió en Suiza e Italia hace ya un tiempo. En el estado español la primera máquina expendedora fue en Elizondo (Navarra) en el verano del 2008. A partir de ahí varias cooperativas lácteas se animaron en esta aventura.

Arabaesnea surgió un año después, con un gran éxito. El objetivo marcado era vender 1.500 litros al día que en un inicio se consumían a un ritmo optimista. A lo largo de estos 5 años se instalaron máquinas en el Mercado de Abastos y el Eroski del Boulevard de Vitoria-Gasteiz, en el centro comercial Gorbeia de Etxabarri-Ibiña, en Murgía, Amurrio, Laudio y Agurain. A partir del revuelo inicial motivado por la novedad y la ausencia de la crisis económica, esta cifra fue rebajándose hasta llegar a la cifra media entre 300 y 400 litros al día de los últimos meses. Una cifra muy lejana del objetivo inicial.

Para Txema López de Abetxuko, responsable de Ribatxenta, productora láctea que pertenece a Arabaesnea, la crisis y los hábitos de consumo actuales han sido los culpables de esta decisión. “Ahora mismo pagar 1€ el litro de leche es mucho para muchas familias, además de que es más cómodo comprar cartones de leche para varias semanas de una sola vez que ir cada 2 o 3 días a por leche a la máquina“.

Esta aventura les ha salido cara, ahora mismo Arabaesnea tiene una deuda cercana a 180.000€  que se está sufragando con créditos personales de los ganaderos.

A pesar de este traspiés, la cooperativa Arabaesnea no desaparece, solo lo hace en su apartado de venta directa de leche pasteurizada, además sus productos ya no los podremos encontrar en empresas de catering como Sarayola. Ahora toda la producción láctea será vendida a la empresa Arias, famosa por el Queso de Arias. Entre las 10 explotaciones ganaderas alavesas generan 25.000 litros de leche al día que serán vendidos en su integridad a esta empresa que pertenece al Grupo Bongrain.

OPINIÓN
Esta es una mala noticia para las personas consumidoras que consumíamos esta leche. En una tierra como la nuestra donde el consumo local y ecológico está en auge, se da un gran paso atrás, no sólo por no poder consumir de manera directa la leche que se producía en nuestra tierra, si no también por reducir el consumo de cartón en los envases lácteos. Y buena parte de este fracaso pasa por esa comodidad de comprar una vez al mes la leche para las próximas semanas. La despedida de Arabaesnea no se llorará masivamente, pero será un punto negro en el consumo local y sostenible en Araba/Álava.

(más…)

Hablando de frentes: Frente Social y Progresista

Desde que se supieron los resultados de las elecciones europeas se está hablando en diversos foros de crear un “Frente de izquierdas” entre los partidos políticos IU, Podemos y EQUO. No voy a entrar a valorar esta posible coalición de futuro. Lo que sí me parece es que todavía no se está debatiendo sobre la creación de un “Frente Social y Progresista“. Un frente ciudadano que tendría que aglutinar además de partidos políticos progresistas, sindicatos, movimientos sociales, ONG, plataformas ciudadanas y grupos de personas que han sido apartados del sistema.

Foto Marchas Dignidad. Reuters

Foto Marchas Dignidad. Reuters

Ha llegado la hora de crear un “lobby social” fuerte, una fuerza de presión contra aquellos poderes que han estado alimentando a este sistema devora-personas, que han permitido que las personas se queden en la calle, que haya aumentado la pobreza en el estado, que a las mujeres se les recorte los derechos sexuales y reproductivos que tanto han luchado durante años, que perpetúe el poder del lobby energético con energías contaminantes….

Para ello, hay que aparcar diferencias y recelos, y remar todas y todos en la misma dirección. Esta crisis económica, social y ecológica tiene que servir para hacer un gran frente social que pueda frenar esta vorágine de destrucción medioambiental, de derechos y de empleo.

Algo que llevan intentando canalizar movimientos como el 15M o la Coordinadora del 25S. Intentar transformar la indignación en lucha pacífica. Ya despertaron a gran parte de la ciudadanía de ese letargo del estado de bienestar, ahora toca implicarles en la incidencia política, sin liderazgos. Con ese espíritu de unidad que ya vimos recientemente como en las marchas por la dignidad que reunieron a más de 1 millón de personas en Madrid o las concentraciones en pro de un referéndum por el modelo de estado que se celebraron en más de 40 ciudades.

Por eso, es hora de crear ese frente social y progresista y de intentar empezar a construir un sistema más social y sostenible.